Si sigue las reglas básicas para el cuidado del calabacín, podrá obtener una cosecha abundante de esta verdura. Pero ¿cuáles son exactamente las reglas que se deben seguir? En primer lugar, es necesario alimentar a la planta. Se recomienda fertilizar tres veces.

La primera vez que se deben alimentar los calabacines 10 días después de plantar las plántulas en el suelo. Para hacer esto, use fertilizantes que contengan nitrógeno. Uno de estos fertilizantes será la infusión de hierbas. Para prepararlo es necesario verter 10 litros de agua sobre las hojas de la hierba. Unos días después de la preparación, la infusión se puede utilizar para alimentar calabacines.
La segunda vez es necesario alimentar al calabacín después de la floración, utilizando fertilizantes con un alto contenido de nitrógeno. Al mismo tiempo se debe añadir materia orgánica.
Finalmente, los calabacines deben alimentarse por tercera vez cuando comiencen a formar frutos. Para ello, mezcle la ceniza con agua en una proporción de 1 a 6 y déjela por un día. Después de eso, puedes usar el fertilizante resultante para alimentar los calabacines.
Además, no riegues los calabacines con demasiada frecuencia. Esto puede provocar rendimientos reducidos y una calidad de la fruta reducida. Es mejor regar los calabacines una vez por semana, y sólo dos veces por semana si el verano es caluroso. Deje de regar 10-11 días antes de la cosecha.
Cuando los primeros frutos crecen hasta los 12 centímetros, es necesario retirarlos. Esto ayudará a aumentar el tamaño y mejorar la calidad de la próxima cosecha.


