Para un crecimiento abundante de las hojas de cebolla, se recomienda recortar con cuidado la parte superior y luego remojarla en una solución débil de urea durante 2 a 3 horas, utilizando la proporción de una cucharadita de urea por cada cinco litros de agua. Si el objetivo es cultivar una cebolla grande, se debe evitar cortarla y remojarla al mismo tiempo en una solución rosa de permanganato de potasio; sin embargo, no se recomienda quitar las hojas de dicha cebolla;
Al plantar, es importante asegurarse de que una cuarta parte del bulbo quede por encima de la superficie del suelo. Al plantar temprano, primero profundice el bulbo entre 4 y 5 cm y, cuando aparezca la vegetación, afloje la tierra a su alrededor, asegurándose de que la parte superior del bulbo sea visible. Los bulbos grandes y los conjuntos grandes son propensos a brotar, lo que se debe a la presencia de un botón floral. La siembra pequeña no produce flechas, ya que no tiene capullo floral. El disparo del arco puede ocurrir debido a un almacenamiento incorrecto, a una temperatura entre 8 y 18 grados o como resultado de la congelación.