y raíces secas. Realizar la poda con una herramienta bien afilada y previamente desinfectada.

Coloca la planta preparada en un recipiente de vidrio con agua, de manera que las raíces queden completamente en el líquido, pero no llegue a la hoja. Se debe agregar peróxido de hidrógeno al agua; su volumen debe ser una quinta parte de la cantidad total de líquido. El peróxido previene la pudrición y funciona como un suave desinfectante de raíces. Coloque el recipiente con la orquídea en un alféizar luminoso, pero de modo que no le llegue la luz solar directa. Dado que el agua se evaporará, controle periódicamente su nivel y agregue líquido.

Se necesitará aproximadamente un mes y medio para revivir la planta. Pasado este tiempo, las raíces se fortalecen y crecen, y aparecen las primeras hojas pequeñas. Ahora es necesario trasplantar la planta a una maceta pequeña.

Utilice únicamente una imprimación especial y asegúrese de desinfectarla previamente. Después de plantar, la orquídea se humedece sumergiéndola en agua durante un cuarto de hora.

El enraizamiento completo tardará uno o dos meses más, tiempo durante el cual no solo aparecerán nuevas raíces, sino que también comenzará a desarrollarse el pedúnculo.



