Los pepinos prosperan en suelos neutros o ligeramente ácidos, lo cual es un hecho científicamente comprobado. Los jardineros que cultivan pepinos en este tipo de suelo obtienen los mejores rendimientos. Si el suelo es demasiado ácido, hay que neutralizarlo periódicamente.

¿Por qué utilizar vinagre en los pepinos?

Cuando el vinagre llega al suelo, ayuda a que las raíces de las plantas absorban mejor el potasio y el calcio. Además, el vinagre previene el desarrollo de infecciones por hongos, lo que permite que las plantas se mantengan sanas y evita que se pongan amarillas.

¿Cómo fertilizar?

Para alimentar pepinos desde la raíz, puedes tomar 1 vaso de vinagre al 9% y diluirlo en 10 litros de agua. Sin embargo, existe una forma más nutritiva. Lo mejor es agregar vinagre a las cenizas, o también puedes agregarlo a las cáscaras de huevo molidas, ya que esto provocará una reacción en la que el calcio se liberará al agua en una forma accesible para las raíces.

Para hacer esto, necesitará ceniza: 1 taza o cáscaras de huevo molidas, que se deben verter en un balde vacío. Luego agrega 1 vaso de vinagre y unos cuantos vasos más de agua limpia. Deje reposar la mezcla durante un día. Después de eso, aumente el volumen a 10 litros e inmediatamente después de mezclar, vierta 1 litro debajo de cada pepino.

La fertilización debe realizarse después del riego. El vinagre utilizado para la alimentación puede ser del 7% o del 9%. Se trata de un fertilizante para pepinos muy eficaz, probado en la práctica. Tres alimentaciones de este tipo a intervalos de 14 días durante la temporada harán que su lecho de pepinos sea productivo y duradero, lo que le permitirá obtener una cosecha antes del inicio del clima frío. También se puede aplicar un tratamiento foliar para proteger las plantas de plagas y hongos patógenos.

Proporciones de procesamiento por hoja:

Para vinagre de mesa: 1,5 litros. agua – 1 cucharada.

Para vinagre de manzana: 1,5 litros. agua – 2 cucharadas.