Las cáscaras de patata son un excelente fertilizante para todas las plantas. Cómo conservarlo antes de plantarlo y cómo alimentarlo
Las pieles de patata son ricas en minerales y contienen almidón y potasio. Agregarlo a una pila de abono lo convierte en un fertilizante valioso. Además, se utiliza para proteger cultivos de huertas y hortalizas de plagas como gusanos de alambre, escarabajos de la patata de Colorado, polillas y caracoles.
Los jardineros colocan cáscaras de papa peladas debajo de los arbustos de bayas, como frambuesas, grosellas negras y rojas, grosellas y fresas. Debido al alto contenido de sustancias orgánicas y minerales de origen natural, el rendimiento de las bayas aumenta significativamente.
Las cáscaras también se pueden utilizar durante toda la temporada como aderezo o al plantar varias plantas de jardín: árboles frutales, flores, repollo, pepinos, tomates, pimientos.
En invierno, no se deben tirar las cáscaras valiosas. Se puede congelar o secar en un radiador o en el horno.
En primavera, las cáscaras de papa peladas se vierten en un barril grande, se vierten con agua hirviendo y se dejan reposar durante varios días. La mezcla se hincha y adquiere una consistencia parecida a una papilla. Se coloca en los hoyos de plantación, se rocía ligeramente con tierra y se plantan allí las plántulas.
Esta papilla se puede utilizar de diferentes formas, por ejemplo, regando las plantas con una mezcla de papilla de patata y agua.