Los pepinos son un cultivo tropical que prefiere el calor y la humedad moderada. Las condiciones ideales para su crecimiento se logran a temperaturas diurnas de +25-28 y nocturnas de al menos +16 grados centígrados. Sin embargo, cuando la temperatura exterior supera los 32 grados centígrados, los pepinos pueden sufrir y experimentar problemas. Algunas variedades dejan de florecer bien y de formar frutos, y a altas temperaturas pueden dejar de crecer, volverse letárgicas, ponerse amarillas y marchitarse. ¿Qué se puede hacer para ayudarlos al aire libre?

La mejor opción es preseleccionar áreas parcialmente sombreadas para plantar pepinos. Algunos jardineros cubren la cama con spunbond, que protege eficazmente las plantas de la luz solar intensa. Sin embargo, se debe prestar especial atención al riego. En los días calurosos es necesario regar frecuente y abundantemente. Es recomendable regar por la mañana para evitar el desarrollo de infecciones por hongos, aunque también funcionará regar por la noche.

Cuando la temperatura exterior supera los +30 grados centígrados y sopla el viento, riego los pepinos a diario. En los días tranquilos puedes regar cada dos días, pero ten cuidado. Cubra el suelo debajo de los pepinos semanalmente con humus, esto ayudará a prevenir la formación de una costra en la superficie del suelo, proporcionará nutrición adicional a las raíces y reducirá el tiempo que tarda el suelo en secarse.

También es necesario alimentar a los pepinos con potasio en climas cálidos, ya que es el potasio el que ayuda a las plantas a afrontar el estrés por calor. Para ello, disuelva 1 cucharada colmada de sulfato de potasio en 10 litros de agua y viértalo debajo de las raíces de las plantas. Como se mencionó anteriormente, es muy importante rociar los pepinos cuando hace calor con una infusión de puntas de tomate y circón. Esto fortalecerá las plantas y las protegerá del calor. Para preparar una infusión de puntas de tomate, infunde puntas de tomate saludables en un balde de agua durante 7 días. Luego diluya 1 litro de infusión en 10 litros de agua y agregue una ampolla de circón estándar. Rocíe las plantas por la mañana o por la noche.


