Cada jardinero se esfuerza por producir una abundante cosecha de tomates sabrosos y coloridos en su parcela. Para lograr este objetivo, es necesario prestar especial atención al cuidado de las plantas y aplicar fertilizantes que favorezcan su crecimiento y maduración.

Los jardineros experimentados recomiendan utilizar una solución a base de ácido bórico. Para preparar esta solución basta con disolver 5 gramos de este producto en 10 litros de agua. Esta solución se debe pulverizar después de que las plantas comiencen a florecer, y es recomendable repetir el procedimiento varias veces.

Otra forma de mejorar el crecimiento de los tomates es utilizar galletas de centeno en los parterres del jardín. Se espera que esto haga que los frutos sean más grandes. Al plantar plántulas en el suelo, puede agregar al hoyo un poco de galletas de centeno trituradas mezcladas con ceniza de madera.

También existe un producto farmacéutico que ayuda a acelerar el proceso de maduración de los tomates: el yodo. Para hacer esto, disuelva yodo (30 gotas) en 10 litros de agua y rocíe las plantas con la solución resultante.