El calabacín es un cultivo que hay que regar con prudencia para conseguir una buena cosecha. Sin embargo, los jardineros suelen cometer errores al regar que tienen un efecto perjudicial sobre las plantas. En este artículo veremos los principales errores a la hora de regar los calabacines y cómo evitarlos.

1. agua fría

A los cultivos de calabacín les encanta el calor, por lo que no se recomienda regarlos con agua fría. Esto puede resultar muy estresante para ellos y ralentizar el crecimiento de las plántulas. Regar regularmente los calabacines con agua helada puede dañar las plantas, por lo que es mejor utilizar agua a temperatura ambiente.

2. Riego abundante antes de la fructificación.

Un riego bastante abundante antes de la etapa de fructificación puede provocar la formación de flores estériles y la ausencia de cuajado. Si nota demasiadas flores desnudas en su calabaza, intente reducir el riego. Es necesario dejar que la tierra se seque por completo, para luego regarla un poco (no demasiada). Esto provocará estrés, lo que hará que la calabaza produzca flores femeninas y dé frutos.

3. Suelo demasiado húmedo durante la fructificación.

Durante la fructificación, es necesario aumentar el riego del calabacín, pero no humedecer demasiado el suelo. Esto puede provocar la pudrición de los ovarios y los frutos. La tierra debe estar ligeramente húmeda, pero no mojada. Es ideal si el suelo se seca en 3-5 días (a una temperatura de +24 o más).

4. Método de riego incorrecto

Mucha gente riega los calabacines a través de las hojas, porque… Las plantas son voluminosas y de difícil acceso a la base del tallo. El calabacín responde bien al riego a través de las hojas, pero esto no siempre es beneficioso. La humedad de la fruta provoca que se pudra si hace frío y humedad afuera.