Los ratones y las ratas son casi los principales propietarios de las parcelas domésticas durante el invierno. Son capaces de penetrar en cualquier rincón si huelen comida. No se trata sólo de muebles y armarios, sino también de sótanos y otras zonas de almacenamiento de verduras y frutas.

El problema no es sólo que los roedores pueden comer los alimentos cultivados por el jardinero, sino también que pueden transmitir enfermedades, lo que hace que dichos productos no sean seguros para comer. Sin embargo, no es aconsejable utilizar productos químicos para controlar los roedores en las instalaciones de almacenamiento.
En su lugar, se pueden utilizar elementos disuasorios, incluidos dispositivos electrónicos, que pueden resultar inútiles si falla el suministro eléctrico. Existe una forma popular de controlar los roedores, que consiste en que a las ratas y los ratones no les gustan algunas plantas, como la raíz negra.
También puedes usar el ungüento Vishnevsky para tratar los trapos y dejarlos en los rincones del sótano y otras habitaciones. Esto ayudará a deshacerse de los roedores y proteger la comida.


