El repollo contiene una gran cantidad de microelementos, vitaminas y otras sustancias útiles.
Para una buena cosecha, es necesario fertilizar el suelo con anticipación, o mejor aún, en otoño. Para ello se añade humus, cenizas de madera y otros fertilizantes orgánicos.

- El nitrógeno se alimenta cuando la masa verde comienza a crecer intensamente y comienza a formarse el sistema de raíces de la planta.
- Se alimenta con fósforo para acelerar los procesos metabólicos y la fotosíntesis.
- El potasio estimula la resistencia al frío, aumenta la velocidad de movimiento de los jugos celulares y la presión osmótica.
Pero además de los fertilizantes industriales, existen fertilizantes populares igualmente eficaces.
Se agrega ceniza de madera al suelo antes de plantar plántulas de repollo. Si el suelo es demasiado ácido, la ceniza lo grabará bien. La ceniza de madera contiene mucho potasio, que es necesario para el repollo.
En lugar de fertilizantes nitrogenados, también se pueden utilizar humus de vaca, excrementos de pájaros y una decocción de diversas hierbas. Este fertilizante sencillo y asequible puede proporcionar al repollo los minerales y otras sustancias necesarios y acelerar la formación de cabezas de repollo más grandes.
Además, el repollo se alimenta con una solución de levadura de pan. Los hongos de la levadura producen vitaminas y nitrógeno, que a su vez aumentan el crecimiento del sistema radicular y la biosíntesis de fitohormonas. Tome 10 gramos de levadura seca, combine con 2 cucharadas de azúcar, agregue 10 litros de agua tibia y colóquela en un lugar cálido durante 2 horas. Luego disolver 1 litro. Infusión en 5 litros de agua. Antes de usar, diluya la solución con agua en una proporción de 1:10 y riegue las plantas de repollo desde la raíz.
Para evitar que las cabezas de repollo se agrieten, se pueden tratar con bicarbonato de sodio. Toma 20 gramos de refresco y disuélvelo en 10 litros de agua. Aplique la solución preparada al repollo fuera de la zona de la raíz.
El amoníaco contiene nitrógeno, que repele los insectos dañinos y ayuda a la planta a ganar peso. Por 10 litros de agua, agregue 3 cucharadas de amoníaco.
El repollo responde bien a fertilizantes simples y saludables. Coloque en un recipiente las ortigas frescas picadas, las cáscaras de huevo, las cáscaras de plátano y los restos de patatas peladas. Llénalo todo con agua y déjalo reposar unos días. Con esta infusión podrás alimentar repollo durante toda la temporada de verano.


