Si no desea utilizar fertilizantes minerales para alimentar sus tomates, tengo una alternativa natural para usted. Recientemente, un vecino me recomendó hacer una mezcla seca a partir de varios ingredientes naturales, que nutre perfectamente a los tomates durante el período de floración y maduración.

El primer ingrediente es la ceniza de madera común, que ayuda a los jardineros desde hace mucho tiempo. La ceniza de madera contiene fósforo, calcio, magnesio, potasio, hierro, zinc, azufre y otras sustancias en forma de óxidos que las raíces de las plantas absorben rápidamente. Para la mezcla utilizo 1 kilogramo de ceniza.

2do ingrediente: cáscaras de huevo molidas. Es importante utilizar conchas molidas y no sólo trituradas. Las cáscaras molidas liberarán gradualmente calcio, lo que ayudará a prevenir enfermedades como la pudrición apical. Además, la cáscara afloja el suelo, mejora su transpirabilidad y cambia la estructura del suelo arcilloso, haciéndolo menos ácido. Tomo un tarro de 1 litro de conchas molidas.

3er ingrediente: pastel de mostaza. Normalmente uso pulpa de mostaza para alimentar a los pepinos, pero también es excelente para los tomates. No sólo es una buena fuente de nutrición, sino que también ayuda a limpiar el suelo de enfermedades fúngicas como la podredumbre gris, la pudrición de la raíz y el tizón tardío. La pulpa de mostaza se descompone rápidamente, proporcionando a las plantas nutrientes que promueven un crecimiento saludable. Necesito 1 kilo de bizcocho de mostaza.

Todos los ingredientes se mezclan bien y luego se distribuyen uniformemente por todo el invernadero en la zona de las raíces. Después de esto, se riega bien el suelo alrededor de los tomates para que el fertilizante comience a hacer efecto.