Es muy importante procurar que las cebollas tengan un buen tamaño y que las cabezas se conserven durante el invierno. Para conseguirlo, es necesario tomar una serie de medidas. Sin embargo, el factor principal para un buen almacenamiento es la ausencia de bacterias patógenas en los bulbos. Existe un remedio natural que puede ayudar a combatir enfermedades como el fusarium, el mosaico de la cebolla y el mildiú velloso. El polvo antibacteriano se prepara mezclando dos ingredientes y aplicándolo en el suelo y las áreas expuestas de los bulbos.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que si las plantas ya están gravemente afectadas, este polvo natural no será eficaz y será necesario el uso de productos químicos como Revus, Oxychom o caldo bordelés.

De 10 a 14 días antes de la cosecha, mezclo ceniza de madera normal y polvo de tabaco en un recipiente de plástico. Este método ayuda a suprimir las bacterias dañinas en el suelo y en la superficie de las plantas.

En primer lugar, el polvo ayudará a combatir las bacterias que causan diversas pudriciones que interfieren con el almacenamiento de la cebolla. Por lo tanto, mezclo estos polvos secos en partes iguales y polvo la tierra y las cabezas de cebolla en crecimiento.

La cantidad de mezcla que se debe utilizar depende del área de plantación, por lo que es difícil decirlo con exactitud. Este polvo también sirve como un excelente fertilizante final, ya que la ceniza contiene mucho calcio, potasio y otros macro y microelementos de fácil acceso para las raíces de la cebolla. Notarás cómo las cabezas de cebolla aumentarán significativamente de tamaño después de este tratamiento.