Un problema que surge al cultivar tomates es el tizón tardío. Este microorganismo dañino prefiere atacar las plantas de solanáceas y las infecta en poco tiempo.

El lugar más común de su aparición son las plantaciones sobrecargadas, así como durante las fluctuaciones bruscas de temperatura.
Las plantas enfermas pueden reconocerse por las manchas características en las hojas inferiores. Primero aparecen, luego se secan y caen. Los tomates se vuelven oscuros y cubiertos de puntos negros. Lo que es especialmente peligroso es que este hongo puede persistir en el suelo, en las herramientas e incluso en las superficies internas del invernadero.
Cuando la enfermedad comienza a propagarse por primera vez, puede evitar los productos químicos y utilizar métodos tradicionales probados a lo largo del tiempo.
Aquí hay algunas recetas para protegerse contra el tizón tardío:
- 10 litros. agua, 1 litro. kéfir y 20 gotas de solución de yodo. Después de unas horas, trata las plantas.
- 10 litros. agua, 20 g de jabón, 3 cucharadas. cucharadas de refresco. Rocíe semanalmente.
- 1 litro. suero, 35 g de levadura seca. Después de cinco horas, comience a pulverizar a intervalos de 10 días.
- Perforar los tallos con alambre de cobre a una altura de 10 cm también puede proteger a los tomates de enfermedades causadas por iones de cobre. Este método es adecuado para plantas sanas y fuertes.


